Veo esta imagen aérea y se me pone la piel de gallina. Más de dos millones de ilusiones pasando frío frente al Capitolio. Más de 100 millones de americanos viendo por televisión al primer afroamericano jurar la Constitución, sobre la Biblia de Lincoln. Más de medio mundo viendo alguna escena de este momento histórico, tan retransmitido por los medios de comunicación internacionales. Barack Hussein Obama, al fin, ya es Presidente de los Estados Unidos de América.Toda la ceremonia ha salido como estaba prevista y super-estudiada. Por la mañana, los Obama visitaban la Iglesia Episcoal St John, donde el pastor Joel Hunter presentó al nuevo presidente como casi un mesías, diciendo que Dios siempre manda al mejor hombre en el peor momento. Además, recordó a los devotos que las soluciones a los problemas de America no son fáciles y advirtió a Obama de que vendrán críticas, pero de que Dios está con él:
The problems are mighty and the solutions are not simple, and everywhere you turn there will be a critic waiting to attack every decision that you make. But you are all fired up, sir, and you are ready to go. And this nation goes with you. God goes with you. [Joel Hunter, en la ceremonia religiosa previa al juramento]
Tras el oficio religioso, los Obama y los Biden fueron hacia la Casa Blanca en tres coches super-blindados, capaces de resistir hasta el impacto de un pequeño proyectil. Una vez en la casa del Presidente, los Bush recibieron a los próximos inquilinos. En ese momento, Michelle Obama, que iba perfectamente conjuntada (ya que por algo es la mejor vestida según Vanity Fair), entregó a Laura Bush un regalito, también perfectamente envuelto.
Después del café entre mandatarios, llegó el momento más esperado: el juramento de la Constitución, donde todo salió tal y como estaba previsto, salvo un pequeño lapsus de Obama al no escuchar bien lo que tenía que decir. Lo mejor de la toma de posesión fueron las caras del público, entusiasmado y emocionado con el nuevo presidente. Caras ilusionadas ante el cambio, que todos esperamos que llegue con el cuadragésimo cuarto Presidente de los Estados Unidos.
A continuación, Barack Obama, con un pin ultra-brillante de la bandera de EEUU en el pecho, pronunció un discurso de 20 minutos en el que llamó a todos los americanos a luchar unidos por el cambio, en “una nueva era de responsabilidad”, marcada por la crisis múltiple que está padeciendo el país, de la que reconoce que no se podrá salir si no es con la ayuda y el esfuerzo de todos:
What is required of us now is a new era of responsibility -- a recognition, on the part of every American, that we have duties to ourselves, our nation and the world, duties that we do not grudgingly accept but rather seize gladly. [Barack Obama, en su primer discurso como Presidente]
Durante el discurso, Obama tuvo varias ovaciones, de entre las que destacan la del único momento en el que habló de sus raíces y del gran paso que el país ha dado con el nombramiento del primer presidente negro de la historia, cuando tan sólo 60 años atrás un restaurante local podía prohibir la entrada a un hombre por el color de su piel.
Tras finalizar el discurso, en el que mencionó un poco cada una de las necesidades del país, los Obama fueron a despedir a la familia Bush que por fin, emprendió un vuelo de regreso a su rancho de Texas, del que muchos pensamos que no deberían haber salido hace ocho largos años. Después de la despedida, la larga ceremonia continuó con música, actuaciones, un lunch oficial y un baile al más puro estilo Cenicienta, en el que la cantante Beyoncé hizo bailar al Presidente y la Primera Dama, subidos en un pedestal ante la mirada de todos los invitados y toda la audiencia norteamericana.
La toma de posesión ha acabado sin ningún incidente, con un despliegue de más de 28.000 soldados y miembros de seguridad (que es el doble de la seguridad desplegada para la última toma de posesión de Bush). Por el momento, a Obama le están saliendo bien las cosas y sigue transmitiendo esperanza de cambio entre los estadounidenses y la prensa internacional. Esperamos que esta esperanza no se derrumbe y el nuevo Presidente pueda cumplir las altas expectativas que se esperan de él, poniendo fin a esta crisis mundial surgida en su tierra, a la destrucción del medio ambiente y a la guerra de Irak, y mediando en los conflictos internacionales.