Su currículum es excepcional: ha trabajado durante 26 años en la CIA y en el Consejo Nacional de Seguridad, y ha sido director de la Central de Inteligencia. Antes de esto, trabajó para las fuerzas aéreas (USAF) y fue director de la Texas A&M University. En estos últimos años, ha participado en la comisión bipartidista de la guerra de Iraq, y tras los atentados del 11-S fue nombrado secretario de la seguridad fronteriza.

Pese a provenir del gabinete del vilipendiado Bush, la popularidad de Gates es notable: en el 2007, fue nombrado por la revista Time una de las personas más influyentes del mundo y este año, escogido como uno de los mejores líderes americanos según el magacín U.S. News & World Report.
A cambio de su experiencia y prestigio, Obama tendrá a un republicano en sus filas. Según el Washington post, Gates aportará estabilidad en la alargada lucha militar durante el cambio de las administraciones. Así de esta forma, Obama podrá dejar los críticos asuntos militares en buenas manos mientras se centra en solucionar en la crisis financiera. Pese a esto, las críticas tampoco han tardado en llegar ya que como recoge el New York Times, Obama ha arriesgado bastante al elegir a la persona que ha estado en cargo de la guerra de Iraq durante los dos últimos años, cuando durante toda la campaña ha estado promoviendo la retirada de las tropas. No obstante, los consejeros de Obama argumentan que Gates actuó como empleado público durante la presidencia de Bush, ateniéndose a sus decisiones, pero que siempre ha apostado por la retirada de tropas cuando las condiciones lo permitan.
Por el momento, está previsto que Gates esté sólo por un año en el cargo: de esta forma, Obama se asegura que tendrá la oportunidad de rectificar en el caso que las cosas sigan como están.
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- U.S. Department of Defense
- The New York Times- Robert Gates
Y los siguientes dos links son el de la noticia de la decisión de Obama:


Al menos en el dibujo, a Obama no se le ve muy convencido...


