¡Por fin llegó la esperada noche! ¡Por fin sabemos quien ha ganado! Y al menos, el resultado ha sido el esperado.
Me imagino que ayer fue una de las noches que los periodistas recordarán siempre por el resultado histórico de las elecciones y por supuesto, por el hartón de trabajar que se han pegado, retransmitiendo continuamente todos los recuentos y las reacciones de ambos partidos. Para mí en cambio, como todavía no trabajo para ningún medio, la jornada transcurrió tranquila como siempre.
Al levantarme y encender la radio, volví a recordar que se celebraban las esperadas elecciones: en mi programa de humor favorito (El matí i la mare que el va parir, de Ràdio Flaixbac) estuvieron un buen rato haciendo bromas ingeniosas sobre los comicios, que me hicieron reír un buen rato. Después al encender el ordenador, me conecté al ElPaís.com y al Washington Post y ojeé un poco lo que estaban publicando. Para ser sincera, no estuve más de 10 minutos en ambos medios, ya que estaba todo lo que me esperaba encontrar: nada que no hubiera visto o leído antes.
Tras mi mini-actualización de lo que pasa a mi alrededor, fui a la universidad y después a trabajar, sin ver ningún medio de comunicación. Como anécdota, lo único que vi durante el resto del día sobre las elecciones fue la bandera americana impresa en la mayoría de diarios que llevaba la gente en el metro y que, por primera vez desde hace mucho tiempo, eran de prensa generalista en su mayoría y no gratuita. Al llegar a casa a las 10 de la noche, vi el final del partido del Atlético de Madrid contra el Liverpool (que era lo que estaba viendo mi padre), un documental sobre la vida de Obama que dieron en La 2 (que era totalmente pro-Obama), hice otra repasada de 10 minutos a El País digital y al Washington Post y me fui a dormir a las 11.45h como siempre. Por tanto, mi noche americana fue de lo más normal, sólo que con un documental sobre Barack Obama en vez de un capítulo de Ventdelplà.
Hoy en cambio, encuentro que el día es mucho más interesante que el de ayer, ya que tengo muchísima información sobre todo lo que sucedió la pasada madrugada y sobre todo, muchísimos artículos de opinión analizando lo sucedido y prediciendo lo que está por venir. Por eso, ayer me fui a dormir a la hora de siempre: porque prefiero enterarme del resultado de una vez y no estar escuchando a los periodistas con sus ansias de actualidad diciendo una y otra vez los avances en los votos escrutados.
Por último, como todos ya sabremos en breve todo lo que pasó ayer, en las entradas siguientes no explicaré los resultados, sino que todo aquello que más me guste de lo que vaya leyendo, así como también la opinión del Washington Post sobre lo sucedido.